La Deportiva Minera quiere seguir achuchando en la zona alta y para ello necesita prolongar el pleno de victorias en el Ángel Celdrán en lo que llevamos de 2026
Coliseo de gala. Sabe lo que se viene. Es consciente de la importancia que va a tener en el apasionante desenlace de temporada que se presenta. Todo pasa por él, con una incidencia que puede ser decisiva en la zona noble del Grupo IV de Segunda RFEF. La Deportiva Minera afronta este domingo, a partir de las 12:00h, la primera de las cuatro batallas restantes en casa en lo que queda de liga regular. El Atlético Antoniano será el rival al que tratar de batir este fin de semana, en un duelo que presentará un ambiente de cita grande, con la afición ya plenamente consciente de lo mucho que hay en juego.
La inercia del equipo continúa siendo envidiable, una de las admiradas en la zona delantera del grupo. Ocho victorias en las once jornadas de 2026 y dos triunfos consecutivos son claras muestras de la velocidad de crucero que hace ya tiempo cogió el cuadro del Llano del Beal. Esta gran dinámica, sustentada en cinco de cinco alegrías en casa, ha llevado a los de Checa a posicionarse en los primeros lugares de la tabla clasificatoria, con el liderato a tiro de dos puntos. Si se dan los resultados, incluso se podría finalizar la jornada en lo más alto. Eso ahora mismo es mucho decir, pues antes hay que volver a cuadrar un fin de semana para el recuerdo y superar a un rival que no pondrá las cosas ni mucho menos fáciles en su visita a tierras cartageneras.
El Atlético Antoniano, aunque pueda parecer en tierra de nadie, visita el Coliseo Ángel Celdrán con la intención de sumar un triunfo que le dejaría media salvación hecha. Los de Lebrija ocupan la décima plaza, con tres puntos de ventaja sobre el playout y cinco con respecto a la zona de descenso. Con 21 puntos en juego, sumar de tres nuevamente para el equipo rojiblanco significaría tocar con la punta de los dedos una permanencia para la que vienen remando durante toda la campaña.
El equipo de Lolo Rosano quiere dejar atrás definitivamente los fantasmas de la zona roja de la tabla clasificatoria, avivados por un inicio de año con numerosas curvas en el camino. Son tan sólo tres los triunfos que ha logrado el Atlético Antoniano en 2026, el último de ellos el pasado fin de semana ante el Almería B para cortar una racha de seis partidos sin vencer. No obstante, cabe destacar que dos de esas tres victorias han sido ante UCAM Murcia y Xerez CD, dos equipos situados en zona de playoff, lo que demuestra el poderío que puede presentar el conjunto lebrijano.
El grupo no entiende de partidos ´asequibles´, cualquier contienda es una disputa sin cuartel durante noventa minutos. Hasta el que menos parece jugarse compite de tú a tú y te puede dar el día. Ya lo demostró el Atlético Malagueño cuando casi se lleva los puntos del Coliseo Ángel Celdrán hace dos semanas. Un mínimo despiste en una categoría tan igualada penaliza mucho. Puede costar realmente caro. La Minera, plenamente consciente de ello tras el sufrido triunfo ante el filial malaguista, pondrá los cinco sentidos en sacar la victoria ante un Atlético Antoniano que ya demostró también de lo que es capaz en el partido de ida, cuando venció por 1-0 a la escuadra de Checa.
Aquí nadie regala nada. no se ha hecho durante toda la campaña, menos se va a hacer ahora en el tramo decisivo de la misma. Cada uno vende muy cara su piel y un tropiezo a estas alturas puede cambiar por completo el panorama. Que haya siete equipos en cuatro puntos habla de lo igualado y encarnizado que va a ser el duelo en la zona alta de la tabla clasificatoria. Que esa parte noble esté copada de equipos históricos de capitales de provincia da un valor enorme a lo que está haciendo este año la Deportiva Minera. Es como tener a una lancha en medio de un océano hecho para trasatlánticos de primera clase. Tan bonito es el fútbol que ahí está el cuadro rojillo, con su gente bien cerca remando como si no hubiera un mañana para llevar a lo más alto al equipo de sus amores. Ahora más que nunca, ahora con el objetivo más ambicioso de la historia, ahora viviendo un sueño en El Llano del Beal, ¡Vamos Minera!

