´Pico y pala´ en tierra de mineros para romper la resistencia de la Peña Deportiva y sumar los primeros tres puntos de la temporada
Tanto iba el cántaro a la fuente que se acabó rompiendo. Parecía que iba a caer como fruta madura, pero se hizo de rogar. No uqería entrar, no había manera, pero acabó cayendo. El primer triunfo del curso hubo que cocinarlo a fuego lento, hasta que la resistencia visitante se rompió a cinco minutos del final. La Deportiva Minera da el pistoletazo de salida al curso con un triunfo por 1-0 ante la Peña Deportiva, tras un encuentro de merecer mucho más, pero de acabar resolviendo ´in extremis´. El tanto de Aarón Piñán después de una espectacular cabalgada y asistencia de Pipo le da al cuadro del Llano del Beal los primeros tres puntos en liga.
Pronto empezaba el asedio minero, quien empezaba a tantear la portería rival con un zapatazo cruzado de Ceballos a los seis minutos de partido. Prácticamente en la jugada posterior, Vaquero probaba al cancerbero rival, quien iba a ser factor clave en el aguante de los suyos. El recital fue subiendo de nivel con la ocasión de Estévez, con un testarazo a bocajarro que Lautaro sacaba de forma milagrosa. A balón parado las opciones llegaron de todos los colores y sabores, hasta con un intento directo de Aarón Piñán que solo el larguero pudo evitar. El gol olímpico, ese que ya se ha visto antes en el Coliseo, se quedó a centímetros de volver a celebrarse.
También las faltas directas incluye el repertorio rojillo, por ejemplo con un Vaquero que obligaba de nuevo a Lautaro a emplearse a fondo para evitar el 1-0. Mano a mano tampoco había manera de encontrarle las cosquillas a un Lautaro que se convirtió en el gran protagonista de los primeros veinte minutos de encuentro. Hasta seis ocasiones claras que hacían al público levantarse del asiento, pero quedarse con la miel en los labios viendo que el tanto se le negaba a la Minera una y otra vez.
El tramo final del primer tiempo continuó teniendo el dominio local, pero ya sin tanta actividad en los últimos metros. Aarón Piñán probó fortuna desde fuera, pero apenas unos centímetros le volvían a separar del gol. Los vestuarios se enfilaban con un empate en el marcador difícil de entender tras ver las constantes ocasiones que había tenido el primer tiempo. No quedaba otra que seguir en la misma línea, buscando sin descanso la meta rival.
Algo más de igualdad tuvo un segundo tiempo también monopolizado en cuanto a posesión y presencia en campo contrario por parte de la Minera, pero con una Peña Deportiva que también se rebelaba y buscaba el gol a la contra. Kamal gozó de la primera acción de peligro del segundo acto, con un remate que salió rechazado por la zaga ibicenca. También David Ramos se animaba con intentos lejanos, mientras que, entre medias, las transiciones rápidas de los de Ramiro González llevaban peligro momentáneo al área de un Samu Casado que resolvió a las mil maravillas los acercamientos visitantes.
La entrada de Pipo le dio una marcha más al equipo de Sandroni. El paso de los minutos iba abriendo espacios que el extremo de La Alberca acabó aprovechando. En una de las ocasiones en las que se presentó la opción de correr, Pipo entró hasta la cocina y le dejó un balón servido a Aarón Piñán, encargado de rematar a placer y anotar el primer gol oficial de la temporada, el que supone empezar la liga con tres puntos en el casillero.
Tocó resistir en los últimos minutos, pero de una manera muy solvente y sin pasar grandes apuros para acabar cerrando el triunfo inaugural del curso. Un 1-0 que se queda muy corto tras todo lo vivido en un choque lleno de ocasiones para los rojillos. En tierra de mineros, el ´pico y pala´ surge efecto y rescata la recompensa tan preciada como es estrenarse con una alegría. Equipo y afición ya solo tenían que celebrar juntos, como tantas y tantas veces se ha hecho antes y se seguirá haciendo en el futuro. Pasan las temporadas, pero la pasión no cambia, es la misma. Un sentimiento que une, que crea vínculos inquebrantables y que ahora empieza, por tercer año consecutivo, con paso firme.

